dimarts, 4 d’agost de 2015

Bésame mucho

¿Qué tal, dragones?

¿Asustados? ¡Dos entradas en una semana! Nada, no os asustéis. A estas alturas del partido, el miedo sólo es una pequeña piedra en el zapato. No hay más que detenerse, descalzarse y lanzar la piedra bien lejos.

Hoy quiero hablaros de mi reencuentro con Carlos González. Os explico mejor.

La primera vez que escuché hablar de este pediatra fue por la sabia boca de mi amiga Rocío. Tomé nota, pero como no estaba embarazada y lo veía tan lejos... pues ahí se quedó. En un cajoncito de mi mente, esperando a ser rescatado.

Con los meses, las voces contrarias a las ideas del doctor González fueron creciendo. No entendía el porqué, pero seguía sin ser una prioridad saber las razones.

Mientras, me convertía en educadora, engrosaba la lista del paro...

Y un bien día, ¡zas! ¡Embarazada!

Me recomendaron muchos libros y cuando empecé a leer Qué esperar cuando..., me bastaron dos párrafos para cerrarlo. Sí, claro, en la etapa más emocional y que más miedo da (porque el embarazo da miedo. No por ti, sino por el bebé) me iba a poner a leer qué peligros habían semana a semana... Con lo hiponcondriaca que soy con los míos.
Ro me recomendó a Carlos González y yo me he leído, de momento, Bésame mucho.

Admito que las voces negativas me hacían dudar, pero cuando leí el índice pensé: «Pero si este hombre piensa como yo».
Seguí mi instinto y lo compré y, efectivamente, este hombre piensa como yo. No sólo eso, sino que me ha hecho abrir la mente y pensar en algunas cosas en las que no había caído.

El lenguaje es muy cercano. No se va por los cerros, ni usa palabrejas de médico. Todo lo contrario. Es claro, directo, te pone ejemplos claros que te hacen pensar y, lo más importante, no impone sus ideas. Te da unas herramientas y eres tú quien decide, o no, aplicarlas.

Admito, eso sí, que este libro me ha enseñado muy poco. Me ha refrescado las convicciones, eso sí. Pero enseñar, no mucho. Como ya he dicho, coincidimos en el 99,9% de los temas.
Pero como me quedan 5 títulos por leer, seguro que me queda mucho por aprender.

La mamá del dragón leyendo Bésame mucho

Lo recomiendo, eso sí, para reforzar nuestra forma de criar-educar frente a los «expertos» que nos dicen que lo estamos haciendo mal. Y también lo recomiendo a los papás que les pilla, por sorpresa, eso de «educar».

¡Disfrutad de la lectura y de la crianza!


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